Graffiti Profesional Hiperrealista del Río Hudson en Manhattan – Mural Interior en Teruel
Muralismo Decorativo con Profundidad y Efecto Nocturno
Decoración interior de un graffiti profesional realizado con aerosoles representando el río Hudson en la ciudad de Manhattan. Un trabajo de muralismo decorativo con acabado hiperrealista que transforma por completo el espacio. Fue el primer graffiti del 2010 y uno de los murales más trabajados y detallados hasta la fecha.
En la escena se aprecia una chica asomada al balcón contemplando los barcos y los edificios iluminados bajo una noche de luna llena en Nueva York. La composición está diseñada para generar profundidad real en el salón: perspectiva urbana, integración de luces cálidas en ventanas, reflejos sobre el agua y una atmósfera nocturna envolvente.
Cuando se apagan las luces del comedor, la luna y las ventanas se iluminan gracias a la aplicación de una capa especial luminiscente (efecto tipo poltergeist), creando una experiencia visual única. Esto convierte la pintura a mano en algo más que decoración: es ambiente, es sensación, es viaje.Proceso del Graffiti Paso a Paso
Aquí puedes ver el proceso completo del mural realizado por Berok con la ayuda de Lara, acompañado por la canción “Siento” de Zénit:
Ver el vídeo completo: Graffiti Mural Río Hudson Manhattan – Proceso Completo (YouTube)
Sobre el Río Hudson y Manhattan
El río Hudson tiene una longitud de 506 km y discurre principalmente por el estado de Nueva York, formando parte de la frontera entre Nueva York y Nueva Jersey. Fue explorado en 1609 por Henry Hudson, aunque anteriormente Giovanni da Verrazzano ya había navegado por la zona en 1524.
Manhattan es uno de los distritos más icónicos de Nueva York, conocido por su skyline, su arquitectura y su energía urbana. Representar esta ciudad en un mural interior implica capturar no solo edificios, sino emoción, movimiento y escala.
Ubicación del Trabajo: Teruel
Este mural artístico fue realizado en un comedor particular en Teruel, capital de la provincia homónima en Aragón. Situada a 915 metros de altitud y conocida por su arquitectura mudéjar, Teruel aportó el contraste perfecto: una ciudad histórica acogiendo un mural contemporáneo de arte urbano internacional.
El resultado final es un graffiti hiperrealista que amplía visualmente el espacio, aporta profundidad y convierte una pared en una ventana abierta a Manhattan.
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